
Dirigida a evitar la tendencia al aumento
de peso. Incide en toda la colectividad, para sensibilizar todos los actores:
formar los que intervienen, actuar en las escuelas y en la Ciudad.
Información y sensibilización
La primera etapa consiste en informar a los actores locales: equipo
del ayuntamiento, profesionales de la salud, profesores, padres y
familias, asociaciones, formadores, restaurantes y comedores escolares…
(gracias a reuniones públicas, folletos, carteles, intervenciones
en los medios, etc.).
Formación
Los profesionales de la salud (médicos y enfermeras de atención
primaria, pediatras, médicos de hospitales…) reciben
una formación específica sobre la obesidad infantil,
su detección y su tratamiento.
Actuación en las escuelas
y en las ciudades
En las escuelas se desarrollan una serie de herramientas pedagógicas
para los profesores. El objetivo es que los profesores integren en
sus clases diferentes nociones de nutrición y equilibrio alimentario.
Además, está previsto incrementar las actividades de
recreo, con el fin de promover de 15 a 30 minutos de actividad
física diaria y espontánea.
Se desarrollan espacios temáticos lúdicos y pedagógicos
donde los niños aprenden nutrición y cocina: “Talleres
de sabor”.
En la ciudad, acciones con la familia como “Pedibus”, es divertido ir caminando a la escuela.
Asimismo, cada año, se organiza un evento importante, unificador
y visible en la ciudad: "La Semana Thao", con animaciones temáticas en las escuelas y en la ciudad.
Lógicamente, las acciones llevadas a cabo en cada una de las
ciudades pueden ser diferentes dado que todo depende de la implicación
de la población también de las especificidades locales
y de otras iniciativas que se integren en el Programa.
En las ciudades del Programa, todos los niños de 3
a 12 años tienen que pesarse una vez al año
para calcular su IMC. El resultado se comenta luego de manera sistemática
con los padres. A los padres de aquellos niños con riesgo de
sobrepeso, o que ya lo tienen, se les aconsejará consultar
al médico.
Dirigida a los profesionales de la
salud, con el fin de hacerse cargo de los niños detectados con
sobrepeso.
Se realiza una intervención en los niños detectados
con obesidad o sobrepeso, cuyo objetivo principal es evitar, en la
medida de lo posible, que aumente la obesidad.
Este tipo de prevención está destinada a profesionales
de salud (pediatras, médicos y enfermeras de atención
primaria, médicos especialistas…) para tratar a los niños
afectados.
Por una parte, se trata de involucrar a los médicos dentro
del Programa, y, por otra, de incitar a los padres a llevar a la consulta
a los niños detectados con sobrepeso y obesidad.
La formación de los médicos voluntarios se realiza en
forma de enseñanza post-universitaria, a través de los
expertos locales, mediante un programa de Formación Médica Contínua.