Es imprescindible actuar sobre el entorno general del niño lo antes posible para cambiar sus hábitos de alimentación y de actividad física.

Además, la población de niños entre 3 y 12 años es crucial porque corresponde al periodo del rebote de adiposidad. Ésta es también una edad en la que el niño está más receptivo a los consejos y a la incorporación de nuevos hábitos.

EN EUROPA

La Comisión Europea ya ha tomado cartas en el asunto, y en marzo de 2005 se creó la Plataforma_Europea_de_Acción sobre_Alimentación,_Actividad_Física y_Salud. Su objetivo es ofrecer un marco de actuación común y catalizar la acción voluntaria de las empresas, la sociedad civil y el sector público en la Unión Europea para contener e invertir la tendencia actual al sobrepeso y a la obesidad.

La política de la U.E en materia de prevención de sobrepeso y obesidad pasa por una estrategia integrada de protección de la salud que combine la promoción de formas de vida sanas, con acciones orientadas a combatir las desigualdades sociales y económicas.

Por otro lado, la OMS insta a desarrollar programas específicos de prevención a nivel nacional y local que involucren a todos los estamentos.

EN ESPAÑA

A nivel nacional todos los Gobiernos europeos se plantean desarrollar sus propios programas para frenar la progresión de la obesidad infantil. En este sentido, hay una fuerte voluntad política para luchar contra la obesidad infantil.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (A.E.S.A.) del Ministerio de Sanidad y Consumo ha desarrollado la Estrategia NAOS (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad), una plataforma que impulsa iniciativas que fomenten la alimentación saludable y la prevención del sedentarismo.

En Octubre de 2005, se organizó en Santander el Congreso Temático sobre nutrición, actividad física y prevención de la obesidad (Estrategia NAOS) para aproximar la Estrategia NAOS a los municipios.

Las Comunidades Autónomas desarrollan también programa propios: el PAAS en Cataluña (Pla Integral per a la Promoció de la Salut mitjançant l’Activitat Física i l’Alimentació Saludable del Departament de Salut), o el Programa de Alimentación Saludable en la Escuela desarrollado por la Junta de Andalucía, son algunos ejemplos.

El papel de los ayuntamientos y las políticas locales es cada vez más importante. Son las entidades locales las que están más cerca de los ciudadanos, las que conocen mejor su entorno y las que pueden personalizar y adaptar el modelo a cada municipio.