
OBESIDAD:
Trastorno metabólico que conduce a una excesiva acumulación
de energía en forma de grasa corporal (en relación a
los valores medios según edad, sexo y talla).
SOBREPESO: Peso corporal por encima del esperado
según edad, sexo y talla.
Para saber si una persona tiene obesidad o sobrepeso se realiza un
cálculo a partir de su peso y talla que se llama Índice
de Masa Corporal (IMC).

Para
el diagnóstico de la obesidad y el sobrepeso se utiliza el
Índice de Masa Corporal (IMC), a veces conocido
también por sus siglas en inglés BMI (Body Mass
Index), que relaciona la altura con el peso y da un dato
objetivo sobre los grados de sobrepeso y obesidad.
Para
los niños, los valores de referencia del IMC no se pueden aplicar
con exactitud ya que cambian según la edad y el sexo. Se puede
seguir la evolución de la corpulencia durante el crecimiento,
consultando las curvas de referencia.
Evolución del IMC en un niño:
•
Aumenta durante el primer año
de vida
•
Disminuye hasta los 5 años, dado
que en este periodo se produce el crecimiento máximo
•
Aumenta de nuevo a partir de los 6-8
años, periodo que se conoce con el nombre de “rebote
adiposo”.
La edad del rebote adiposo sirve como señal predictiva del
riesgo de obesidad. Se trata de la edad en la cual la curva del IMC
está a su nivel más bajo.
Cuanto más rápido se alcance el rebote, más elevado
es el riesgo de llegar a ser obeso. Esta es una de las razones por
las que el seguimiento y el control de la corpulencia de cada niño
es imprescindible.